Para la licuosa multinacional Coca Cola, Colombia es un vergel de gas. En la uribesca Colombia hay un cáncer de Colom, el ruidoso sindicalismo que pide a todas horas convenios y otros futurismos cubistas, muy mal vistos en un país donde las formas son otras, ciertamente.
No es de extrañar que desde 1986 hayan perecido 4.000 sindicalistas, presas de una depresión por tan retorcido trabajo. Coca Cola asoma la cola en este estrés colombino. El número de defesos en la compañía de la cOca es de cua-cuatro.
Así queda reflejado en el documental “El Escándalo Coca Cola” que debió emitirse el 9 de marzo en el Festival Internacional De Los Derechos Del Hombre que tiene lugar en la parisina ciudad de Paris, tal como delata el inoportuno semanario Bakchich.
Pero la multinacional ha tomado medidas a todo gas. Intenta impedir la proyección del documental mediante acciones judiciales. Se trata de un escrupoloso gusto por la actualidad. A día de hoy serán más los sindicalistas decaídos. Contabilidad al día. En la selva colombiana, la cOca-Cola tira porque le toca.


sector constructor de palacios para ínclitos europeos llegados en patena (1) florece . La riqueza marroquí está en el interior … de sus masiones.





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